Fiestas de Moros y Cristianos

Cocentaina, tierra de música y fiesta


Cada segundo fin de semana de agosto, el pueblo de Cocentaina se llena de música y color para dar la bienvenida en sus Fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Hipólito. Festividad muy estimada y arraigada en el municipio, puesto que es considerada como una de las cunas donde nació esta tradición típica de la Comunidad Valenciana y testimoniada desde al menos el primer tercio del siglo XVIII.

Las fiestas de Cocentaina destacan por sus espectaculares desfiles, como la Entrada o las Dianas, donde participan más de tres mil personas, entre músicos y festeros. Tampoco podemos olvidar el original "Embajada de los Tomates", protagonizada por las filades de los Bequeteros y los Cavallets o el día del Alardo; y actos más solemnes y emotivos como son la Ofrenda Floral, la Misa Mayor y la Presentación de Armas.

 

En la actualidad, las fiestas de Moros y Cristianos de Cocentaina están formadas por 8 filades (comparsas) del bando cristiano y 8 filades del bando moro, cada una de ellas con sus características e historia propias.

En resumen, Cocentaina puede presumir de ser uno de los pueblos que ha sido cuna de las Fiestas de Moros y Cristianos, conservando la tradición más antigua con la modernidad del presente, mezclando diversión con seriedad en una justa medida. Unas Fiestas declaradas de Interés Turístico que constituyen un gran activo en la oferta turística contestana. Venir el segundo sábado de agosto es una elección acertada, una alternativa al ya tradicional turismo de sol y playa. Visitar la Villa Condal en Fiestas de Moros y Cristianos es abrir una ventana a la historia, abrir los sentidos a la música (buena música), los imaginativos diseños de capitanes, abanderados, escuadras especiales (tradicionalmente conocidas como escuadras "de negros" para llevar sus componentes el rostro pintado). Es sentir la frescura y emotividad de la Primera Diana, el sentimiento religioso en honor a San Hipólito o la intensidad de la arcabucería del Alardo. Y para combatir el calor, el visitante se puede refrescar con la bebida típica contestana del verano: la "mentira" (café licor mezclado limón negro granizado, elaborado con azúcar quemado y canela, ingredientes que lo hacen único).